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Los Presos Tienen Derechos

Un juez puede enviar a un acusado a cumplir una pena de cárcel. Esa decisión supone privarlo de un solo derecho humano: la libertad de movimiento. A partir de ese instante el jefe de prisión y los carceleros están responsabilizados con preservar la vida y salud del sancionado y protegerlo de abusos o tratos degradantes de parte de otros prisioneros o de los guardias.

Cuba ocupa el sexto lugar del mundo en el número de presos por habitante. Su población penal se estima próxima a los 60,000 reclusos en su inmensa mayoría afrodescendientes pese a que ese grupo social no constituye la mayor parte de la población. Están albergados en un archipiélago de más de doscientas cárceles y centros de reclusión donde la insalubridad, la malnutrición, la mala atención médica y las golpizas conducen a no pocas personas al suicidio.

La alta cifra de condenados se debe por un lado a que el país impone severísimas condenas por delitos que no lo son en ningún otro lugar, como el sacrificar ganado que sea propiedad del mismo campesino. Pero aún más sorprendente es que en Cuba existan leyes que permiten enviar a prisión por un periodo de hasta cuatro años a personas que no han cometido ni planeado cometer delito alguno. Basta que las autoridades consideren a la persona “potencialmente peligroso” para que sea arbitrariamente detenido y encarcelado. Las llamadas   “leyes de peligrosidad” –copiadas de la Italia de Mussolini- son responsables de que hoy languidezcan en prisión miles de personas.

Misión

El programa Gulag Cubano está dirigido a monitorear las prisiones a través de los testimonios de los presos y sus familiares a fin de promover un sistema penitenciario basado en las normas establecidas por las Naciones Unidas para el manejo de presos y detenidos.

Objetivos:

    • Realizar un estudio del perfil y número de presos, ubicación geográfica de los centros de reclusión, así como del trato y condiciones de vida que se dispensa en ellos.
    • Difusión de información pública dentro y fuera de Cuba de aquellos casos que constituyan violaciones de los derechos de los penados.
    • Fomentar la revisión y cambio del Código Penal a fin de alinearlo con los estándares universalmente aceptados de derechos humanos, en particular exigir la anulación de las llamadas Leyes de Peligrosidad y la liberación  inmediata de todas las personas detenidas arbitrariamente por ese motivo.

Diario De Cuba. Realizó un mapa reportaje especial que actualiza constantemente con información de activistas y disidentes en la isla.