Iroel Sánchez (Santa Clara, 1964) es un pretendido analista político que en su blog La Pupila Insomne y otros medios, con total inmunidad oficial, argumenta apologéticamente en favor de toda política gubernamental emanada del clan Castro.

Pero su función más importante es la de ser un destacado colaborador de la Sección 3 de la contrainteligencia del Ministerio del Interior encargada de vigilar el sector cultural, artístico y académico. Amparado en esa colaboración Iroel goza del total apoyo del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba que pone en sus manos el acceso a los medios de comunicación, cultura y educación nacionales, todos bajo control estatal.

Con semejantes “padrinos”, Iroel se cree omnipotente. Piensa que puede ejercer impunemente su mezquina labor de asesino de reputaciones. Se presenta como una opinión independiente, pero no es otra cosa que un “represor de cuello blanco”.

Iroel no es ni académico ni intelectual. Es un vulgar soplón y colaborador de la policía política. Nada más. No cree en la patria, ni en el “socialismo”, ni en el gobierno “revolucionario” que dice defender. La primera solo le sirve de pedestal para promover sus ridículas ambiciones y sabe muy bien que las otras tres son un fraude como lo es él mismo. Pertenece a la execrable fauna de oportunistas y cobardes que son usados por cualquier dictadura. No es condenable por lo que piense, sino por lo que hace.

La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC), ha venido recibiendo continuas informaciones sobre los abusos de Iroel Sánchez, que lo perfilan con los rasgos típicos del “represor de cuello blanco”. Se trata de otro mediocre perseguidor de ideas y talentos, asesino de reputaciones, dedicado a tronchar vidas y proyectos. Como tal, ha pasado a formar parte de nuestra base de datos.