Nelson García Olivero, Teniente Coronel retirado del MININT, forma parte del grupo de represores que, como vecino,  ha asediado, amenazado y maltratado físicamente al científico Oscar Antonio Casanella. Los hechos principales que motivan la acusación como represor ocurrieron durante una reunión de su  CDR a la que ambos asistieron. El represor Nelson García se encontraba en su condición de delegado del Poder Popular de la circunscripción y también estaban presentes varios vecinos, entre ellos algunos militantes del  Partido Comunista del barrio quienes meses atrás habían amenazado a Casanella para que no hiciera una fiesta de bienvenida a su amigo Ciro Javier, debido a la condición de disidente del mismo.

A la reunión también asistía un amigo fotógrafo de Casanella, invitado por él para que grabara la denuncia pública que Casanella haría allí por las amenazas recibidas meses antes. Inmediatamente los presentes expulsaron del local al fotógrafo y además trataron de silenciar a Casanella, quien pidió la palabra y comenzó su denuncia. Enseguida fue interrumpido por Nelson García quien le gritaba para callarlo mientras avanzaba hacia él en tono amenazador, acompañado por los demás vecinos represores,  gritándole “gusano de mierda, te voy a aplastar”. En ese tono sacó del local a empujones por los hombros a Casanella, diciéndole que se fuera de ese barrio para siempre; que se fuera para Estados Unidos, y empleó la frase “vete, gusano contrarrevolucionario”. Otros antecedentes acusatorios refieren que tanto el represor Nelson García como otros vecinos ensuciaron y rayaron el automóvil de Casanella, estando estacionado frente al edificio de este último.

De esta forma, el exoficial del MININT Nelson García Olivero, así como sus cómplices Gari Silegas, María Julia Vega y Martha Cecilia Alfonso Sánchez, forman parte de la despreciable horda de represores  que utiliza el gobierno cubano en su afán de destruir a ciudadanos que piensan diferente  y tienen la honestidad y la valentía de expresarlo en público.