Condenados 10 militares por la matanza de 70 campesinos en 1985

| Perú | Septiembre 2016 |

PERU

Un tribunal peruano condenó el jueves a 10 miembros del Ejército por matar a 71 personas, entre ellas más de dos decenas de niños, en una de las más crueles masacres durante el conflicto armado interno, reporta la AP.

La sala penal sentenció a 25 años de cárcel al general retirado Wilfredo Mori, jefe del comando político militar, por ordenar el asesinato de los campesinos en 1985. Sus subordinados obligaron a los habitantes del pueblo de Accomarca a ingresar a dos cabañas, les dispararon con fusiles, los dinamitaron y les prendieron fuego. Mori está prófugo de la justicia.

El tribunal también condenó a 23 años de cárcel al mayor Telmo Hurtado y a 24 años al teniente Juan Rivera, quienes comandaron las dos patrullas que cometieron la masacre. Ambos se exiliaron en Estados Unidos. Rivera fue deportado de Maryland en 2008 y Hurtado fue extraditado de Miami en 2011.

Según expertos, el juicio por la masacre de Accomarca es el único caso en Perú en el que un militar de menor rango reconoció su crimen y acusó a sus superiores de organizar y encubrir un plan para asesinar civiles. Hurtado, conocido por la prensa local como «el carnicero de los Andes», se atribuyó en el juicio la autoría de 31 muertes en esa matanza.

«Es la única vez que en juicio abierto un militar reconoce que mató y masacró y dice que fue una orden planificada y ordenada por sus superiores y dijo que esa manera de actuar no solo ocurrió en Accomarca sino que era la doctrina del ejército en todas las zonas consideradas rojas, donde todos eran considerados terroristas, incluso niños», comentó a The Associated Press la estadounidense Jo-Marie Burt, profesora en George Mason University y directora del proyecto Rights Peru, que ha observado el juicio de Accomarca desde que se inició.

En 2012, durante el proceso, Hurtado dijo frente a los jueces: «Soy responsable de la muerte de 31 personas » y le enrostró el crimen a Mori a quien le dijo «ya es tiempo general Mori de que acepte su responsabilidad… las cosas se realizaban porque usted lo ordenó».

Tras la matanza, el Ejército dijo había sido un hecho aislado y que Hurtado había padecido una «locura temporal». En el juicio Hurtado confesó que sus jefes le pidieron que se hiciera pasar por loco.

La lectura de la sentencia empezó la noche del miércoles y concluyó la madrugada del jueves en una sala judicial que funciona dentro de una cárcel de Lima. Los jueces prohibieron el ingreso de fotógrafos, camarógrafos y activistas de derechos humanos.

Más de un centenar de huérfanos y sobrevivientes de la masacre se quejaron del trato que recibieron del tribunal.

El conflicto armado interno que atravesó Perú entre 1980 y 2000 dividió a la población y enfrentó a las fuerzas de seguridad con los miembros del grupo extremista Sendero Luminoso. En todo el territorio de Perú hubo miles de muertos y se calcula que existen unos 15.000 desaparecidos, principalmente campesinos de lengua quechua e indígenas de la Amazonía.

Hasta ahora 70 militares han sido condenados por delitos cometidos durante la guerra interna.

Condenados a cadena perpetua 28 exmilitares y policías por crímenes cometidos durante la dictadura

ARGENTINA

Varios de los condenados durante el juicio. (TÉLAM)

Un tribunal argentino condenó este jueves a cadena perpetua a 28 acusados, la mayoría exmilitares y policías, por crímenes de lesa humanidad cometidos en La Perla, un centro de detención clandestino en la provincia de Córdoba, durante la última dictadura (1976-1983), reporta la AFP.

Entre los condenados figura el exgeneral Luciano Menéndez, que con 14 veredictos en contra, entre ellos 12 a cadena perpetua, es hoy en día el represor con más condenas desde el inicio de los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos en la dictadura que dejó 30.000 desaparecidos, según entidades de derechos humanos.

«Hoy es un día luminoso», dijo a la AFP Ana Mohamed, testigo y querellante en la causa. «Pensé en los 30.000 compañeros y me sentí acompañada en la calle, ahí estuvo la fuerza, más allá de lo jurídico», agregó.

Unas 10.000 personas se concentraron frente a los tribunales de Córdoba, 700km al norte de Buenos Aires, a la espera de la lectura de la sentencia en un caso emblemático, que fue saludado por un amplio abanico de organizaciones humanitarias, dirigentes de izquierda y partidarios del kirchnerismo que gobernó el país entre 2003 y 2015.

Apenas conocido el fallo en el interior de la sala de audiencias, el público estalló y entonó «como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar», un cántico clásico de las organizaciones de derechos humanos.

Dos de los condenados hicieron gestos provocadores y lanzaron un «jueces corruptos» cuando salían de un tribunal atiborrado que les gritaba «asesinos, asesinos», mostraron vídeos desde la sala.

Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo de Ejército (centro del país), fue hallado culpable de 282 desapariciones de personas perpetradas en el campo de concentración La Perla-La Ribera, además de 52 homicidios, 260 secuestros y 656 casos de torturas.

En el proceso fueron imputadas 43 personas, por secuestros, torturas, robo de menores y asesinatos contra 705 víctimas, 279 de ellas todavía desaparecidas.

Además de las 28 cadenas perpetuas, entre ellas la de una expolicía, otros diez acusados recibieron penas de entre dos años y seis meses y 21 años de cárcel. Cinco resultaron absueltos, once de los imputados murieron desde que se inició la causa en 2012 y cuatro fueron declarados incapaces.

Entre los condenados, figura el excapitán Ernesto Nabo Barreiro, quien fue jefe de los torturadores de La Perla. En 1987 lideró el primer levantamiento contra la democracia de militares «carapintadas», una intentona golpista sofocada pero que derivó en una ley de amnistía.

Durante el juicio se escucharon 600 testimonios y se ventilaron los crímenes cometidos en los centros La Perla, La Ribera y el Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2).

«Seguiré testimoniando. Mi tarea no está terminada», dijo Tina Meschiatti, que estuvo secuestrada en La Perla entre 1976 y 1978.

Menéndez, militar destituido de 89 años, alias La Hiena, estuvo entre 1975 y 1979 al frente del III Cuerpo de Ejército, una estratégica unidad militar con sede en Córdoba, una zona de fuerte desarrollo industrial y que fuera cuna de históricas luchas sindicales en las décadas los 60 y 70.

«La Perla se llevó a los obreros que hicieron el Cordobazo (1969) y las gestas de lucha que hoy son los grandes hitos de la clase trabajadora argentina», dijo Agustín Di Toffino, de la agrupación Hijos (de desaparecidos), cuyo padre Tomás Di Toffino fue un combativo dirigente sindical y una de las víctimas de ese centro clandestino, por el que pasaron unos 5.000 opositores al régimen.

Menéndez nunca mostró arrepentimiento y días atrás afirmó ante el tribunal que «no hubo represión ilegal alguna».

«Los delincuentes acusan a las fuerzas legales y se presentan a la justicia diciendo que son víctimas», afirmó.

En la sala, estuvieron presentes la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, junto a Sonia Torres, la presidenta de Abuelas de Córdoba, cuya hija dio a luz en La Perla, entre otros.